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lunes 23 febrero 2026

FAdeA apuesta a un avión entrenador como salida estratégica en la era F-16

NacionalesFAdeA apuesta a un avión entrenador como salida estratégica en la era F-16

FAdeA anunció proximidad a la certificación de un avión de fabricación propia. Aportaría al entrenamiento para los F-16.

La Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Con dificultades financieras, baja carga de trabajo sostenida y un escenario de reestructuración del Estado, la empresa estatal con sede en Córdoba busca redefinir su rol dentro del esquema de defensa nacional. En ese contexto, la fabricación de un avión entrenador para pilotos de F-16 aparece como una apuesta clave, presentada por la propia compañía como un verdadero “salvavidas”.

La llegada de los cazas F-16 Fighting Falcon a la Fuerza Aérea Argentina marcó un punto de inflexión en la política de defensa. Sin embargo, la incorporación de estas aeronaves no solo exige infraestructura y logística, sino también un sistema de formación de pilotos acorde a estándares internacionales. Allí es donde FAdeA intenta ocupar un lugar central.

Un eslabón clave en la formación de pilotos

El proyecto impulsado por FAdeA apunta al desarrollo y producción de un avión entrenador avanzado, pensado como etapa previa y complementaria al vuelo en cazas supersónicos. La aeronave permitiría a los pilotos realizar la transición desde entrenadores básicos hacia sistemas de combate mucho más complejos como el F-16.

Desde la empresa destacan que no se trata solo de fabricar un avión, sino de integrarse a la cadena completa de formación, entrenamiento y mantenimiento de la Fuerza Aérea. El objetivo es claro: que Argentina no dependa exclusivamente de proveedores externos para una fase crítica del adiestramiento militar.

El IA-100B y la apuesta industrial

El vehículo de esa reactivación sería, entre otras medidas, la producción potencial del IA-100B Malvina, un avión entrenador que, según la empresa, se proyecta como una posible salida al escenario que hundió a FAdeA. El proyecto se encuentra en un estadío avanzado de certificaciones y podría alcanzar las condiciones necesarias para la producción en un plazo mediano, según informó la empresa. Se trata de una aeronave liviana, moderna, con cabina digital (glass cockpit), materiales compuestos y características alineadas con los estándares actuales de entrenamiento.

El proyecto ya superó etapas iniciales de pruebas y acumuló horas de vuelo, acercándose al proceso de certificación. Para FAdeA, esto representa algo más profundo que un desarrollo técnico: volver a producir aviones en serie, algo que no ocurre de manera sostenida desde hace años.

Además, el programa tiene un fuerte impacto en la industria local, ya que involucra proveedores cordobeses y nacionales, empleo calificado y transferencia tecnológica. En una provincia con tradición aeronáutica, el proyecto vuelve a poner a Córdoba en el centro del mapa industrial estratégico.

Un contexto económico y político complejo

La iniciativa surge en un escenario desafiante. FAdeA arrastra problemas financieros, conflictos laborales y una estructura que depende casi exclusivamente del Estado nacional. La llegada del gobierno de Javier Milei, con una visión crítica sobre las empresas públicas, aceleró la necesidad de mostrar resultados concretos y viabilidad económica.

Mientras tanto, la empresa opera bajo un esquema reducido de jornadas con tres días de producción a la semana. Además, la dirección abrió un nuevo plan de retiros con el objetivo de recortar la planta de empleados hacia la zona de los 600, con foco en la reducción de personal administrativo.

En ese marco, el avión entrenador aparece como una carta fuerte:

  • Podría garantizar contratos con la Fuerza Aérea.

  • Abrir la puerta a exportaciones regionales, en un segmento donde varios países buscan renovar entrenadores.

  • Posicionar a FAdeA como proveedor de servicios integrales, no solo como taller de mantenimiento.

Sin embargo, el desafío es grande: sin una decisión política firme y financiamiento sostenido, el riesgo de que el proyecto quede a mitad de camino sigue latente.

Más que defensa: soberanía y desarrollo

El debate va más allá de lo aeronáutico. Para especialistas, producir un avión entrenador propio no solo tiene valor militar, sino también estratégico y simbólico. Implica sostener capacidades industriales, reducir dependencia externa y preservar conocimiento técnico en un área sensible como la defensa.

En tiempos donde el Estado redefine su rol, FAdeA intenta demostrar que puede ser parte de la solución y no del problema, apostando a un producto concreto, con demanda real y potencial de crecimiento.

El proyecto del avión entrenador para pilotos de F-16 representa una oportunidad decisiva para FAdeA. Si logra consolidarse, podría marcar un punto de inflexión para la fábrica, la industria aeronáutica cordobesa y la política de defensa nacional. Si fracasa, reforzará la idea de un ciclo agotado.

En definitiva, el futuro de FAdeA parece jugarse en una pista conocida: la capacidad de despegar con producción propia, contratos firmes y visión de largo plazo.

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