La autoridad monetaria logró acumular un saldo neto de divisas por hasta US$ 11.300 millones de dólares desde el 10 de diciembre del año pasado. La prima de riesgo retrocedió a los niveles más bajos de los últimos cuatro años, y el país se convierte en un destino cada vez más atractivo para los inversores internacionales.
El programa económico que lanzó el Presidente Javier Milei y el Ministro Luis Caputo a partir del 10 de diciembre de 2023 ya está demostrando firmes señales de avance en todos los frentes abiertos: la situación fiscal, el saneamiento del Banco Central, el comercio exterior y el mercado cambiario. En todos ellos se registra un avance a paso firme, incluso superando las expectativas.
Bajo la dirección de Santiago Bausili el BCRA logró acumular un stock neto de divisas por US$ 11.300 millones desde el comienzo de su administración, con lo cual la institución monetaria del país está a solo un paso de revertir el rojo de divisas que había debajo el kirchnerismo en la hoja de balance. Cabe recordar que la gestión de Miguel Pesce legó un déficit de reservas netas de por lo menos US$ 11.000 millones.
Solamente al término de la jornada del día jueves el BCRA avanzó con una compra de 468 millones de dólares en el mercado cambiario, el valor más elevado en lo que va de la presidencia de Milei y el más alto observado para un solo día en muchos años.
El stock de reservas netas ya está cerca de equilibrarse, algo que podría finalmente ocurrir entre mediados de este mes y principios de mayo. Asimismo, las reservas brutas informadas por el BCRA ascendieron a los US$ 28.395 millones de dólares al término de la jornada del 4 de abril.
Todo esto logró concretarse a pesar de la mayor liberalización de las importaciones (derogación del sistema SIRA), la flexibilización de los controles cambiarios en los mercados alternativos legales y la progresiva apreciación del peso en términos reales. De hecho, la economía argentina volvió a registrar superávit comercial a partir del mes de enero.
La llegada de la cosecha gruesa podría precipitar un boom de liquidaciones agropecuarias que potenciarían aún más el proceso de acumulación de divisas del BCRA. Esto resulta fundamental para liberalizar completamente el mercado cambiario, avanzar con la mitigación de la deuda en pasivos remunerados, y finalmente la canasta de monedas y la dolarización de la economía argentina en última instancia.
Desde el punto de vista de las reservas, el Banco Central de Bausili está en condiciones de cuimplir fácilmente las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y al mismo tiempo el Gobierno nacional avanza rápidamente hacia la consolidación de las finanzas públicas y la concreción de un superávit financiero sostenible en el tiempo.
Los mercados reaccionaron a los primeros resultados del programa económico con gran optimismo. La tasa de Riesgo País medida por JP Morgan se derrumbó por debajo de los 1.350 puntos básicos, un nivel que no se veía desde la reestructuración de la deuda pública externa hace casi cuatro años.
La contracara de este proceso fue el gran repunte de la cotización de los bonos soberanos, que registraron subas de entre el 2% y el 3% en dólares. Argentina se despegó completamente de la tendencia (más bien modesta) de los bonos en los mercados regionales y en las economías emergentes en general, un signo que sugiere que las reacciones observadas se deben a fenómenos estrictamente locales (la confianza en la política económica del Gobierno).
