La historia es tan conmovedora que hasta filmarán una película. Se trata de una guardería de Seattle (EE.UU), tiene una doble función: además de cuidar de niños mientras sus padres trabajan, da alojamiento a más de 400 ancianos.
Se llama “Intergenerational Learning Center” y se encuentra en una residencia de ancianos del oeste de Seattle. Los niños y los abuelitos conviven cinco días a la semana en una gran cantidad de actividades que involucran la música, el baile, juegos creativos y comidas.

Ahora un productor y profesor de la Universidad de Seattle grabará una película contando la historia del lugar y recalcando el cambio en el humor de los ancianos que vivían allí. El film comenzó con una de las clases que el hombre grabó en 2012 y se llama Present Perfect.
Antes de que los pequeños llegaran, el asilo era un tanto depresivo. Pero en cuanto los niños entraron por la puerta, trayendo alegría y cariño, los adultos volvieron a sonreír.
