El estrés, la ansiedad, la incertidumbre, la sobrecarga de preocupaciones y tareas entre otras cosas pueden disminuir el apetito sexual. Además de la situación por la pandemia, otros factores como la edad, el tiempo en pareja y los estados emocionales también influyen.
¿Cómo recuperar el deseo y mejorar la vida sexual? La Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard dio once consejos:
Informarse
Hay mucho material de autoayuda válido disponible sobre los problemas sexuales. Buscá lo que te resulta más adecuado y asegurate de que vos y tu pareja estén bien informados. Y si les resulta violento hablar de ello cara a cara, pueden intercambiar aquellas cosas que les resultaron más interesantes.
Darse tiempo
No todos son iguales o tienen los mismos deseos. Con el paso del tiempo, los reflejos sexuales se ralentizan: se tarda más tiempo en alcanzar el orgasmo, por ejemplo. Es por eso que los especialistas sugieren que las personas no se apuren durante el acto sexual y que lo hagan en un entorno tranquilo, cómodo y sin interrupciones. Invertir más tiempo en hacer el amor nos puede llevar a experiencias sexuales nuevas.
Usar lubricantes
Las mujeres, sobre todo a partir de la menopausia, pueden sufrir sequedad vaginal, lo que puede a su vez generar molestias y dolores durante el acto sexual que inhiben la sensación de placer e incomodan a quienes son parte de esa intimidad. Por eso, recomiendan usar los geles lubricantes que son efectivos para evitar esos momentos que pueden provocar tensión y nerviosismo.
Ser afectuoso
No importa si se trata de una pareja estable o esporádica. Ser afectuoso en la cama, es esencial para mantener los vínculos emocionales y físicos”. Eso puede manifestarse mediante palabras sensuales y amorosas, abrazos, caricias, besos, etcétera.
Practicar el contacto
Muchos terapeutas aconsejan técnicas de enfoque sensorial para recuperar la intimidad física sin sentirse presionado. Se trata de tocarse el uno al otro mientras cada uno se concentra en sus percepciones y su sensualidad, sin miedo de pasar la mano por todo el cuerpo, puede ayudar a restablecer la intimidad física sin sentirse presionado.
Probar diferentes posturas sexuales
Ampliar el repertorio añade un plus de interés e imaginación al sexo y puede ayudar a superar los problemas. Además, ciertas posturas facilitan que lleguen al orgasmo.
Escribir las fantasías sexuales en un papel
Volcar en papel las fantasías propias y compartirlas con el compañero/a, puede ayudar a explorar nuevas actividades en la cama. Se recomienda recurrir a algún pensamiento o película que haya generado excitación en algún momento. Esto es especialmente útil para los que suelen tener poco deseo y cuya rutina ha terminado afectando a sus relaciones.
Animarse a los juguetes sexuales
Usar un vibrador a solas o en pareja puede ayudar a una mujer a aprender sobre su propia respuesta sexual, lo que permite mostrarle a su pareja lo que más le gusta.
Intentar relajarse
No todos tienen los mismos intereses y gustos. Hay quienes prefieren tomar algún trago antes de tener relaciones, escuchar música, salir a cenar, entre infinitas opciones. Encontrar aquello que genere calma es, para los especialistas de Harvard, clave para la predisposición que se tendrá luego en el acto sexual.
Hacer ejercicios de Kegel
Los ejercicios de contracción del músculo pubocoxígeo sirven para fortalecer los músculos pélvicos. Hombres y mujeres pueden mejorar su sexualidad ejercitando esa zona. Hay que apretar el músculo como si se tratase de contener la orina. Recomiendan mantener la contracción durante dos o tres segundos y luego relajar. Repetirlo diez veces y hacer cinco series al día.
No rendirse
En el caso de las personas que intentan tener relaciones y por distintos motivos no pueden, sugieren no entrar en pánico y consultar con un médico o terapeuta sexual para que identifique qué es lo que está privando de tener una vida sexual satisfactoria.
Fuente: Conbienestar
La publicación Consejos de Harvard para mejorar la vida sexual fue realizada primero por Córdoba Times