Garantía para alquilar: el cuello de botella de la industria

Alquilar en Argentina se convierte muchas veces en una verdadera odisea, tanto para los clientes particulares, como para el inquilino corporativo. Y es que, nuestro país está un poco retrasado frente a otras opciones internacionales para lograr este objetivo. Sin duda, el cuello de botella es la garantía propietaria que se necesita para acceder a este tipo de contratos.

En efecto, esta clase de requisitos no son fáciles de cumplir para aquellas pequeñas empresas o particulares, ya que muchas veces el monto a depositar triplica al costo mensual, más posibles gastos, como expensas. De esta manera, el desembolso de dinero es una suma bastante alta. Los especialistas coinciden en que es necesario encontrar formas de diversificar y ampliar las formas y las opciones disponibles que cumplan el rol de ser una garantía para rentar una propiedad.

Actualmente esta situación se ve agravada aún más, debido al deterioro económico, ya que la crisis y la parálisis general en la economía está provocando cada vez más problemas para poder cumplir con los alquileres. La Asociación Civil Inquilinos Agrupados realizó el año pasado, antes de la pandemia del coronavirus, una encuesta que arrojó que el 42 por ciento de los ingresos de de los consultados se destina al pago del alquiler. Con estos datos, y a pesar de que hasta el 30 de septiembre la cuota estará congelada, es deducible que la situación se agravará en los próximos meses.

En este contexto, poder cumplir con los requisitos relacionados con una garantía para alquileres se hace casi imposible. Los instrumentos de reaseguro propietario, a través de otra propiedad, un banco o un seguro de caución, son actualmente las formas para poder cumplir con este requisito. La primera alternativa es sin duda una opción que solo es posible concretar a través de familiares o amigos muy cercanos, ya que es de las más arriesgadas por poner otra propiedad como amparo. La garantía a través del banco suele ser una opción para aquellos que cobran un sueldo en blanco y elevado, pues la entidad financiera tiene este punto como uno de los principales requisitos.

En este sentido, la garantía de caución es un recurso relativamente poco explotado, ya que se trata de un contrato simple entre la aseguradora, el inquilino y el propietario, ante escribano, y los requisitos son mucho más flexibles y simples.

Agradecemos a Santiago de OPC por brindarnos esta nota para nuestro portal.