De acuerdo a la estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en últimos diez años el consumo descendió en 18 kilos, tomando como base los 68,7 kilos que los argentinos y argentinas consumían en 2009. Pero ¿por qué? Esta cifra se explica en parte por el avance de las carnes aviar y porcina, potenciada en los últimos tres años por la pérdida del poder adquisitivo del salario.
Por el otro lado, en el mercado externo la demanda continúa creciendo y la Ciccra detalló en su informe que la industria frigorífica logró compensar la retracción del mercado doméstico con la expansión de las exportaciones, que en enero-septiembre de 2019 habrían ascendido a casi 570 mil toneladas.