Crisis: los argentinos cambiaron sus hábitos de consumo

Durante el segundo semestre de este año, la atención de los consumidores nacionales estuvo puesta en el dólar. Los vaivenes de la divisa estadounidense provocaron cambios en los hábitos de consumo. El 93% de la población declara haber reducido o dejado consumos, según el estudio Re-pensando Gastos de las empresas de investigación Kantar TNS y Kantar Millward Brown.

“El Índice General de Expectativas Económicas (IGEE) que elaboramos en Kantar TNS viene contrayéndose desde noviembre 2017, y en los últimos cuatro meses alcanza los índices más bajos de los últimos 14 años. El índice se deteriora principalmente debido a la percepción de la situación de empleo actual que cae 7 puntos. Por su parte, la percepción de la situación futura y la compra de bienes durables se mantienen en valores similares a los de septiembre. De esta forma las expectativas económicas parecen estancadas en lo que es el piso de la serie, sin movimientos abruptos, pero sin señales de recuperación”, explicó Tomás Veitz, Director de Cuentas de Kantar TNS.

A pesar de todo, hay gastos que los argentinos no están dispuestos a resignar. La obra social es lo último que se recorta. Aún así, un 10% ya no lo pudo sostener y lo suspendió. Los seguros e internet también son fundamentales para los consumidores. “Los servicios se presentan como más resguardados”, enfatiza Veitz.

Otros dos servicios que a los argentinos les cuesta dejar los adicionales de cable o el plan del celular. Si bien al primero lo mantuvo el 60%, un 17% tuvo que moderar el consumo y un 16%, suspenderlo. El segundo, fue mantenido por un 50% y un 34% redujo el plan. Solo un 8% lo suspendió. “En estos caso no lo quieren dar de baja, pero buscan variables que cueste menos”, explica Veitz.

La mayor moderación se observa en torno a las actividades extracurriculares, la indumentaria y las salidas a restaurantes. Hay un último conjunto de gastos que sufrieron las mayores suspensiones. En estos casos predominan las compras afectadas por la devaluación o por el alto valor, lo cual limita su compra en el contexto actual. Tanto los viajes fuera del país como las compras en el exterior se suspendieron en un 37%; las compras de tecnología se recortaron en un 33%.

Según el estudio, entre aquellos que moderaron o suspendieron servicios o actividades, se ve que el segmento 35 a 49 años es el que más lo hizo. “Están más obligados, sobre todo los adultos con hijos”, desarrolla Veitz. Por otro lado, el segmento de 18 a 24 años tratan de preservar ciertas compras y no resignarlas. entre aquellos de mayor poder adquisitivo, se observa que intentan no restringir sus gastos, pero en algunos casos el recorte es inevitable.

En este contexto, la investigación de Kantar TNS y Kantar Millward Brown identificó que la planificación de las vacaciones se ve afectada por los cambios en la economía. Además, el 80% eficientizó el gasto para no dejar de viajar adoptando medidas como: viajar menos que lo previsto (37%), elegir un destino más barato (25%), contratar opciones de vuelos u hospedajes más económicos (21%) u optando por métodos de pago más flexibles (12%).

De todas formas, aún pueden surgir ganadores de esta coyuntura: las aerolíneas Low Cost (bajo costo) comienzan a ganar terreno como una nueva opción. Un 10% de los argentinos ya realizó un viaje con esta opción y un 16% menciona que para un próximo viaje es probable que la elija.