10 claves para que los niños no se mareen en los viajes en coche

¿Tu hijo/a se marea cada vez que viaja en el vehículo? Tomá nota de estas 10 claves y te ayudará a solucionar el problema.

La posición

Como sabes, los niños pequeños deben ir sujetos en su silla de seguridad, ubicada en los asientos traseros y en dirección contraria a la marcha, como mínimo hasta los 2 años, aunque se recomienda mantener esta posición hasta los 4 años (siempre que la silla lo permita). Hasta los 12 años o hasta que alcancen los 150 cm los niños han de ir en los asientos traseros (salvo que estas plazas estén ocupadas por otros pequeños). Y hasta que superen los 135 cm de altura, siempre sujetos con un Sistema de retención infantil (silla o alzador).

La hora

Cuando se organiza un viaje en coche con niños hay que pensar en todo, incluso en la hora. La mejor para viajar con tu hijo es de madrugada o de noche. Así evitarás los atascos de hora punta o los momentos de más calor y el niño podrá ir dormido.

La comida

Si no quieres que al niño se le revuelva el estómago y termine vomitando, lo mejor es no darle comidas copiosas ni bebidas gaseosas ni leche antes de salir (salvo que sea un lactante). Para que todo vaya bien, lo recomendable es montarle en el coche una vez haya empezado la digestión (una hora mínimo).

La ventilación

Para conseguir que tu hijo no se maree, debes mantener el vehículo bien ventilado. Además es recomendable evitar olores fuertes que puedan molestar al niño. Por esa razón, llena el depósito de combustible el día antes y, si es posible, evitar la recarga durante el trayecto. Retira del coche los ambientadores intensos y, por supuesto, no fumes con el niño dentro.

Medicamentos anti mareo

Si vuestro hijo tiene más de dos años, estáis de suerte. Existen medicamentos que ayudan a llevar mejor los molestos mareos de los viajes (chicles, jarabes, comprimidos). Preguntad a su pediatra o al farmacéutico, os indicarán el más adecuado para vuestro pequeño.

Las paradas

Si el viaje el largo, las posibilidades de mareo aumentan. Planifica a lo largo de la ruta, los lugares seguros donde hacer paradas, cada dos horas, para que el niño salga un rato del coche, le dé el aire y estire las piernas.

La forma de conducir

Los acelerones y frenazos bruscos favorecen que el niño termine mareándose. Lo mejor es llevar una conducción suave y tranquila. Si hay atasco o tienes que ir en caravana y el niño va despierto, la posibilidad de mareo aumenta. Es mejor que busques un lugar donde parar y descansar hasta que le venza el sueño o hasta que mejore la circulación.

Los juegos

Los niños tienden a mirar hacia abajo o de lado cuando están en el coche (ambas posiciones favorecen el mareo). Para evitarlo, puedes optar por entretenerle con juegos, canciones, adivinanzas… para que mantenga la cabeza recta, mejor que dejarle cuentos, el móvil o una tablet. Un DVD portátil colocado en el reposacabezas del asiento delantero, también es una opción para que esté entretenido y con la mirada recta.

El picoteo

Tan negativo es que inicies el trayecto cuando el niño acaba de comer, como que viajes cuando tenga el estómago completamente vacío. Ambas circunstancias pueden hacer que tu pequeño se  maree. Para evitar esta segunda circunstancia, no olvides llevar a mano unas cuantas galletas saladas o algo de fruta suave para que pueda picotear algo en el camino, hasta que podáis parar.

La mirada

Como ya hemos comentado, es importante que el niño no mire hacia abajo. Procura que se entretenga mirando al frente, al horizonte (proponle que mire un árbol o la casa más lejana, el final de la montaña, un coche que vaya delante…). Si se encuentra molesto, si refiere que le duele la tripa o la cabeza (o si se trata de un bebé y notas que se le acelera la respiración y está inquieto) sal de la vía lo antes posible y para el coche.