Miles de usuarios se quejaron de la determinación tomada por la compañía, que no toleró las amenazas y hechos de violencia sufridos por los conductores.
El arreglo se produjo luego de una reunión mantenida en el día de ayer entre vecinos de Villa Boedo, policías, representantes de la Municipalidad y dirigentes de UTA. Tras algunas horas de negociación, acordaron que la línea 73 volviera a circular pero custodiada por efectivos de seguridad, al menos hasta que la situación se normalice por completo.
Finalmente, la Municipalidad escuchó las quejas y podría modificar, además, parte del recorrido realizado dentro del barrio, intentanto optimizar el servicio.