Algunos de los que se movilizaron por la ciudad, en reclamo a la derogación del Código de Faltas, atacaron a botellazos a tres mujeres policías y realizaron pintadas en la fachada y en el interior de la Catedral.
La columna de manifestantes partió desde Colón y Cañada y se congregó en la Plaza San Martín, donde se registraron algunos desmanes.
Los manifestantes pedían “el cese del Estado Policial, la libre circulación y expresión de los jóvenes, el acceso real a derechos básicos, la participación e inclusión en la toma de decisiones”.