El paso de Zoe Bogach por la casa de Gran Hermano Argentina dejó uno de los momentos más tensos de la edición. La joven ingresó para ejercer su derecho a réplica y enfrentó cara a cara a Manuel Ibero, con quien mantiene un conflicto desde antes del reality.
Desde el inicio, Zoe fue directa y contundente. Lo acusó de haber sido manipulador durante la relación y aseguró que se sintió “muy humillada” al escuchar cómo él hablaba de ella dentro de la casa. Su descargo estuvo cargado de emoción y buscó exponer el daño que, según expresó, le generó la exposición pública.
Por su parte, Manuel no se quedó callado y respondió inmediatamente. Negó las acusaciones y sostuvo que siempre se refirió a ella con respeto. Además, planteó que Zoe intentaba posicionarse como víctima para generar empatía fuera del reality, lo que elevó aún más la tensión del intercambio.
El cruce dejó en evidencia que el conflicto entre ambos viene de larga data. Antes del ingreso de Manuel al programa, ya existían declaraciones cruzadas y una ruptura conflictiva que había generado polémica.
El derecho a réplica no solo reavivó esa historia, sino que también expuso dos versiones completamente opuestas sobre lo ocurrido. Mientras Zoe puso el foco en el impacto emocional, Manuel se defendió y cuestionó sus intenciones.

