Mirtha Legrand volvió a encender el debate sobre el presente de la televisión argentina con una frase contundente que no pasó desapercibida.
Durante una emisión de su programa, la conductora expresó su preocupación por la falta de contenidos en la pantalla abierta: “No hay televisión… no hay tiras, no hay telenovelas, no hay, no hay… no existe más”. Y remató con una definición clara: “Una lástima”.
Sus palabras reflejan una realidad que atraviesa la industria hace varios años: la desaparición casi total de la ficción nacional en los canales tradicionales. Las clásicas tiras diarias y telenovelas, que durante décadas fueron el corazón de la TV argentina, hoy son prácticamente inexistentes.
En su lugar, predominan formatos más económicos como programas de panel, magazines y realities, que requieren menor inversión y tienen mayor continuidad en pantalla. A esto se suma el crecimiento de las plataformas de streaming, que absorbieron gran parte de las producciones de ficción.
El diagnóstico de Mirtha no es aislado. Actores, productores y guionistas vienen señalando la misma problemática: la dificultad de sostener proyectos de ficción en un contexto económico complejo y con cambios en los hábitos de consumo.
Con su estilo directo, la conductora puso en palabras una sensación compartida dentro del medio: una televisión que cambió su esencia y que, para muchos, perdió uno de sus pilares más importantes.

