La casa de Gran Hermano vive uno de sus momentos más tensos desde el inicio de la edición. En una decisión histórica, la producción sancionó a todos los jugadores y los envió directamente a placa positiva por complot.
La medida fue anunciada por Santiago del Moro durante la gala, luego de que se detectaran reiteradas conversaciones entre los participantes para coordinar votos, algo que está estrictamente prohibido por las reglas del reality. Según se informó, varios grupos dentro de la casa intentaron organizar estrategias para influir en las nominaciones, lo que derivó en esta sanción ejemplar.
Como consecuencia, los 24 participantes quedaron automáticamente en placa positiva, lo que significa que será el público quien decida quiénes continúan en el juego mediante el voto a favor. Este giro cambia por completo la dinámica habitual, ya que todos los jugadores quedan expuestos y dependen directamente del apoyo de la audiencia.
La decisión generó sorpresa tanto dentro como fuera de la casa, ya que no es común que una sanción afecte a todos los concursantes por igual. Además, obliga a los participantes a replantear sus estrategias, sabiendo que cualquier movimiento puede tener consecuencias inmediatas.

