Justin Bieber fue una de las grandes figuras de Coachella 2026 al presentarse como headliner por primera vez en su carrera dentro del icónico festival.
El artista encabezó una de las noches principales con un show que repasó distintas etapas de su trayectoria, desde sus inicios con “Baby” hasta material más reciente. Sin embargo, lejos de ofrecer un recital tradicional, apostó por una propuesta minimalista y poco convencional.
Uno de los aspectos más llamativos fue el uso de pistas y recursos audiovisuales poco habituales, incluyendo momentos en los que reprodujo sus propias canciones desde una computadora, generando una experiencia más íntima pero también desconcertante para parte del público.
La presentación incluyó además apariciones de artistas invitados como The Kid Laroi, Tems y Wizkid, sumando peso internacional al show.
Tras el recital, las repercusiones no tardaron en llegar. Mientras algunos destacaron la búsqueda artística y el tono emocional del espectáculo, otros cuestionaron la falta de energía y lo consideraron un show irregular.
De esta manera, Justin Bieber logró lo que pocos artistas consiguen: dividir opiniones y convertirse en el centro de la conversación en uno de los festivales más importantes del mundo.

