Gorillaz volvió al centro de la escena, pero esta vez no por un lanzamiento musical sino por declaraciones polémicas. En una entrevista con Rolling Stone, sus creadores, Damon Albarn y Jamie Hewlett, cuestionaron la manera en que la industria adoptó y explotó comercialmente el concepto de banda animada.
Albarn aseguró que muchas de las ideas visuales y narrativas que impulsaron desde fines de los ‘90 fueron “tomadas y monetizadas de manera extrema”, y agregó una frase contundente: “No queda nada de nuestras ideas”. La referencia incluyó fenómenos recientes como la serie animada Las guerreras K-pop, que combina música pop y estética digital con personajes ficticios.
Hewlett, por su parte, reconoció que la propuesta de Gorillaz —mezclar animación, narrativa expandida y música— abrió una puerta que hoy es parte del mainstream. Sin embargo, dejó entrever cierta incomodidad por la falta de reconocimiento al carácter pionero del proyecto.

