Con el verano a la vuelta de la esquina y las altas temperaturas ya instaladas en gran parte del país, la moda vuelve a enfrentarse al mismo desafío de siempre: cómo vestirse cómoda sin resignar estilo. En Argentina, donde el calor se siente fuerte y la humedad muchas veces juega en contra, las tendencias se adaptan más a la vida real que a la pasarela.
Telas livianas, la regla número uno
Durante el verano, las telas marcan la diferencia. Algodón, lino y fibras frescas son las más elegidas para atravesar el día sin sofocarse. Las prendas amplias y de cortes relajados permiten que el cuerpo respire y se convierten en aliadas infalibles para jornadas largas.
Colores claros y tonos vibrantes
Los colores claros siguen siendo protagonistas porque reflejan el calor, pero esta temporada también se imponen los tonos vibrantes y alegres. Rosas, verdes, naranjas y celestes aparecen tanto en prendas urbanas como en looks más arreglados, aportando frescura y personalidad.
Prendas clave que no fallan
Hay básicos que se repiten todos los veranos y este no es la excepción:
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Vestidos cortos y midi, fáciles de combinar y súper prácticos.
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Shorts de jean o lino, un clásico que se reinventa.
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Tops, musculosas y camisas livianas para armar looks versátiles.
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Sandalias cómodas y zapatillas livianas para el día a día.
Menos capas, más accesorios
Con menos ropa encima, los accesorios ganan protagonismo. Anteojos de sol, gorras, bolsos grandes y bijou colorida se convierten en aliados para levantar cualquier outfit sin sumar calor.
Moda real para el verano argentino
Más allá de las tendencias, el verano en Argentina pide prendas funcionales, adaptadas a la rutina cotidiana. La clave está en elegir piezas frescas, combinables y que se ajusten al estilo personal, demostrando que estar a la moda no significa sufrir el calor.

