El brillo volvió a ser protagonista. Después de algunas temporadas dominadas por lo minimalista, el glitter recupera su lugar en las pasarelas, las alfombras rojas y las calles. La tendencia “shiny” vuelve con fuerza y demuestra que nunca pasa de moda: solo espera su momento para resplandecer otra vez.
Desde las sombras de ojos metalizadas hasta los vestidos completamente cubiertos de lentejuelas, el resplandor se impone como símbolo de diversión, confianza y poder. Las marcas más importantes —como Balmain, Valentino y Versace— apostaron por texturas iridiscentes, telas metalizadas y detalles de cristales que transforman cualquier look en una declaración de estilo.
Pero el fenómeno no se queda solo en las pasarelas. En las redes sociales, influencers y celebridades impulsan el #GlitterTrend mostrando cómo incorporar el brillo en la vida cotidiana: una chaqueta plateada, un top con destellos o simplemente un delineado brillante pueden cambiar por completo un outfit.
Esta ola glam también conecta con el espíritu de los 2000, una década que hoy inspira gran parte de la estética actual. El regreso del glitter no solo es moda: es nostalgia, diversión y una invitación a dejar que el estilo hable por vos… con luz propia.


