La actriz irlandesa Nicola Coughlan, conocida mundialmente por su papel de Penelope Featherington en Bridgerton, generó debate tras sus recientes declaraciones sobre el movimiento body positivity y el constante foco en su físico.
En una entrevista con la revista Elle UK, la intérprete aseguró que no le interesa ser considerada un símbolo de ese movimiento y que le resulta agotador que la conversación pública gire en torno a su cuerpo y no a su trabajo como actriz. “Hay muchas cosas que me apasionan, pero esta no es una de ellas”, afirmó.
Coughlan explicó que cuando era niña nunca pensaba en el aspecto físico de los actores que veía en pantalla. “No miraba a los actores y pensaba en sus cuerpos. Así que realmente no me importa”, señaló, cuestionando la obsesión que existe hoy con el tamaño de las figuras públicas.
La actriz también recordó una experiencia durante el rodaje de Bridgerton. Según contó, en ese momento estaba entrenando intensamente y había bajado de peso, llegando a usar una talla 10 británica, mientras que uno de los corsés del vestuario era incluso talla 8. A pesar de eso, muchas personas continuaron describiéndola como “plus size”.
Frente a esa situación, expresó su sorpresa: “Pensé: ¿qué tan mal estamos si yo soy la mujer más grande que quieren ver en pantalla?”. La actriz considera que ese tipo de etiquetas demuestra lo distorsionados que pueden ser los estándares de belleza en la industria.
Coughlan ha criticado en varias ocasiones la obsesión mediática con su apariencia. Según explicó, después de meses de trabajo intenso en una producción, resulta frustrante que las entrevistas y titulares se concentren únicamente en su cuerpo y no en su interpretación.
Más allá de la polémica, la actriz insiste en que prefiere que el público valore su trabajo y su carrera antes que su físico, algo que ya había pedido públicamente en el pasado al solicitar que dejaran de hacer comentarios sobre su cuerpo.

