Britney Spears fue detenida la noche del miércoles 4 de marzo en el condado de Ventura, en California, bajo sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol (DUI).
Según confirmaron medios estadounidenses, la cantante fue interceptada por la California Highway Patrol alrededor de las 21:30 (hora local). Tras el procedimiento, fue trasladada y registrada en la madrugada del jueves. Horas después recuperó la libertad bajo el mecanismo conocido como “cite and release”, una modalidad habitual en este tipo de casos que no requiere el pago inmediato de fianza.
La artista deberá presentarse ante la Justicia el próximo 4 de mayo, fecha fijada para la audiencia correspondiente.
Desde su entorno, el hecho fue calificado como “completamente inexcusable”. Su representante aseguró que personas cercanas a la cantante están trabajando en un plan para acompañarla y priorizar su bienestar personal.
Luego de que la noticia se hiciera pública, Spears desactivó temporalmente su cuenta de Instagram, lo que volvió a generar preocupación en torno a su situación personal.
El episodio se suma a otros momentos complejos que la estrella del pop atravesó en los últimos años, especialmente tras el fin de la tutela legal que controló su vida durante más de una década. Por el momento, no trascendieron más detalles oficiales sobre el caso.

