Rosa María Juana Martínez Suárez nació el 23 de febrero de 1927 en Villa Cañás, Santa Fe. Desde muy temprana edad sus pasos apuntaron al mundo del espectáculo: junto a su hermana melliza, Silvia, empezó como actriz bajo el nombre artístico de Rosita Luque. Pronto la eligieron a ella para adoptar el apellido Legrand, con el que pasaría a la historia.
A los 14 años protagonizó su primer gran éxito cinematográfico con Los martes, orquídeas (1941), un filme que la posicionó como una de las jóvenes promesas del cine argentino. A lo largo de la llamada “época de oro” del cine nacional participó en casi 30 películas, dejando un legado en la pantalla grande antes de ser una estrella de la televisión.
una carrera televisiva sin precedentes
Si bien Mirtha brilló como actriz, su mayor huella la dejó en la televisión. En 1968 estrenó Almorzando con Mirtha Legrand, un formato simple que, con el tiempo, se volvió clásico absoluto: una mesa, comida, invitados y preguntas que marcaron épocas. Ese ciclo —luego rebautizado La noche de Mirtha— se consolidó como un espacio donde pasaron figuras de la política, el arte, el deporte y la cultura, trasformándose en un referente de la comunicación argentina.
Durante más de 57 años estuvo al frente de sus mesas televisivas, sin perder estilo ni vigencia: elegante, perspicaz, con frases que se volvieron parte de la cultura popular y con una presencia que marcó generaciones completas.
una vida personal y profesional que marcó historia
Mirtha se casó con el director y productor Daniel Tinayre en 1946, con quien tuvo dos hijos: Danielito y Marcela, esta última también figura de medios. Su matrimonio y su familia siempre estuvieron integrados a su vida pública, y hoy su hija ayuda a organizar las celebraciones y proyectos de la diva.
A pesar de su enorme trayectoria, Mirtha nunca dejó de reinventarse ni de estar en actividad. Con casi 100 años, sigue siendo una figura de la televisión argentina y protagonista de temporadas en Mar del Plata, programas de actualidad y conversaciones que mantienen su nombre en los titulares.
¿cuál es su secreto para seguir vigente a los 99 años?
En la antesala de este cumpleaños, la propia Mirtha compartió reflexiones sobre lo que la mantiene activa: entusiasmo, curiosidad, hábitos sencillos y la pasión por su trabajo. Ella misma reconoce que ama estar en funcionamiento, ver espectáculos, leer, conversar y seguir aprendiendo, sin renunciar al placer de su oficio.
Además, pese a su edad, mantiene hábitos saludables: una alimentación equilibrada, kinestología varias veces por semana y una actitud positiva frente a la vida. Nada de ceremonias místicas ni ejercicios extravagantes, sino disciplina, humor y ganas.
el legado de una diva
Hoy, Mirtha Legrand no solo cumple 99 años, sino que también celebra casi 80 de trayectoria, un camino que la convirtió en un emblema indiscutido del espectáculo argentino. Su nombre es sinónimo de televisión, su figura traspasó generaciones y su historia personal es parte de la memoria cultural del país.
A esta altura, Mirtha no es solo una conductora o actriz: es una institución de los medios argentinos, un referente inigualable cuya carrera se sigue escribiendo día a día.

