En su paso por Nadie Dice Nada, Lali Espósito revivió una de las anécdotas más insólitas de su carrera teatral: la noche en la que un grupo de fans decidió frenar Las brujas de Salem para saludarla… mientras ella intentaba sostener una escena dramática del siglo XVII.
La artista contó que estaba “en el proceño, la parte más delantera del escenario”, concentrada en un texto complejo, cuando una mujer de la primera fila se acercó como si nada y le dijo: “Lali, vinimos de Córdoba. Cuando terminen, ¿podemos una fotito? Te esperamos afuera.” Todo eso mientras Lali estaba caracterizada con cofia y vestuario de época: “Yo era Lux de Rosalía”, bromeó.
Pero la situación no terminó ahí. Según relató, la misma espectadora comenzó a comer papas fritas durante la obra, y algunos fans incluso levantaban carteles que decían “Lali te amo” y “Abigail Williams te amo”, totalmente fuera de lugar en una obra de texto clásico.
El momento más delirante llegó cuando su compañero Juan finalmente reaccionó: “Abigail, dame la papa frita”, improvisó en personaje, intentando sostener la escena mientras le sacaba el paquete a la espectadora. “Vuelan las papas fritas”, recordó entre risas Lali, mientras imitaba cómo él volvió a su marca en el escenario como si nada y le hizo señas para seguir.
Con humor, Lali definió la experiencia como el choque perfecto entre sus dos mundos: “Eso era jugar con ser la popstar juvenil y la actriz de texto”. Una postal imposible… pero real.

