La saga de Avatar volvió a demostrar su enorme impacto en la taquilla mundial con el estreno de Fuego y ceniza, la tercera entrega dirigida por James Cameron. En su primer fin de semana en cines, la película alcanzó una recaudación estimada de 365 millones de dólares a nivel global, consolidándose como uno de los lanzamientos más fuertes del año.
En el mercado estadounidense, el film debutó con 36,5 millones de dólares en su primer día de exhibición, y las proyecciones para el cierre del fin de semana oscilaron entre 85 y 90 millones de dólares, tras su estreno en alrededor de 3.800 salas. Aunque el arranque doméstico fue más moderado en comparación con Avatar: El sentido del agua, el desempeño internacional resultó clave para impulsar las cifras totales.
La película retoma la historia de Jake Sully y Neytiri, quienes deben enfrentar una nueva amenaza ligada al fuego, un elemento que introduce clanes inéditos y amplía el conflicto dentro de Pandora. Esta nueva etapa de la saga profundiza los choques culturales y los enfrentamientos entre mundos, manteniendo como sello distintivo el despliegue visual y técnico que caracteriza al universo creado por Cameron.
Con una fuerte respuesta del público fuera de Estados Unidos, Fuego y ceniza confirma que la franquicia sigue despertando interés a nivel global. Además, este nuevo capítulo continúa ampliando el relato de Pandora, sentando las bases para las próximas entregas ya anunciadas por el director.
Con estos números iniciales, Avatar: Fuego y ceniza se perfila como uno de los grandes éxitos cinematográficos del año y refuerza el lugar de Avatar como una de las sagas más taquilleras e influyentes de la historia del cine.

