Todos tenemos distintos tics o cuestiones corporales que no sabemos a que se debe o porque las hacemos, ya sea de forma constante o esporádicamente.
Científicos de la Universidad de Montreal publicaron un estudio en el Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry que sugiere que el perfeccionismo puede ser el origen del hábito de comerse las uñas.
«Creemos que los individuos con estos comportamientos repetitivos pueden ser perfeccionistas que no pueden relajarse al hacer una tarea en un contexto normal», dijo el autor del estudio, Doctor Kieron O’Connor. Y agregó que «son propensos a la frustración , a la impaciencia y a la falta de satisfacción cuando no pueden lograr sus objetivos». ¿Te sentís identificada?
En este grupo no solo entran las que se comen las uñas, sin también aquellas chicas que se muerden el pelo o constantemente enrulan pequeños mechones no se salvan del rótulo de «perfeccionistas».

