El reconocido mediático vivió duros días después de haber estado internado con principios de ceguera.
Por suerte con el correr de los días, el panorama fue cambiando y hoy se encuentra mucho mejor.
Hace algunos días Guido se encontraba internado por una repentina pérdida de la visión. Los especialistas que lo recibieron en la guardia del Hospital Austral, decidieron realizar una batería de estudios para determinar si había o no un problema neurológico.
Lo cierto es que, tras varios días, la evolución de Guido fue favorable y los médicos resolvieron darle el alta aunque con indicaciones muy estricta sobre la continuidad de su tratamiento de manera ambulatoria

