Lo que muchos tomaban como un signo de coquetería tenía, en verdad, una historia especial. Ni cool ni glamoroso, Bono contó su verdad.
Según explicó a un medio británico, lleva lentes la mayor parte del día por un problema ocular que padece desde hace algún tiempo: el glaucoma. Se trata de una dolencia que consiste en el incremento de la presión intraocular, algo que a su vez generaría una mayor sensibilidad a la luz. «Tengo buenos tratamientos y estaré bien», aclaró para evitar especulaciones.
La confesión llegó luego que un presentador de la BBC, un poco en broma y un poco en serio, le consultara si alguna vez había intentado despegarse de sus míticos lentes.

