Uno de los músicos que estará presente en la ceremonia de cierre del Mundial Brasil 2014, elogió abiertamente al astro nacional de cara a la gran final del conjunto de Sabella con Alemania.
Carlos Santana, una de las figuras centrales de la ceremonia de cierre del Mundial, fue interrogado sobre su jugador predilecto y fue contundente: «En estos momentos creo que a Messi le rodea una especie de aureola mística y además posee un estilo muy callejero de fútbol. A mí me parece que ni siquiera tiene aspecto de futbolista, ¡tiene pinta de plomero (fontanero)!
Es un cumplido. Cuando se concentra, admiro enormemente ese don que posee. De verdad que es un precioso don divino auparse a la cima del mundo, donde se encuentran los grandes entre los grandes».
Finalmente, ¿quién ganará la final entre Argentina y Alemania? Ahí, Carlos Santana no fue tan simpático. «Me parece que ganará Alemania. Me gustaría ver un triunfo de Argentina, porque vivo en América, pero no ocurrirá. No es imposible, pero no es probable. No es imposible porque me encanta Messi; sin embargo, mis hermanos alemanes, porque todas las personas somos familia, poseen dos ingredientes extra: claridad y concentración. Por ejemplo, los músicos, cuando tocamos muy deprisa, tenemos que pensar muy despacio; pero, cuando tocamos despacio, tenemos que pensar muy deprisa. Los alemanes lo entienden también así. Además, el terror no puede controlar tu respiración, no puedes respirar con temor; la respiración no debe paralizarte ni ponerte tenso. Al igual que las mujeres cuando dan a luz, que tienen que cambiar la respiración para relajarse, en una competición como el Mundial tienes que aprender a respirar correctamente porque, de lo contrario, te cansarás muy pronto. Creo que mis hermanos alemanes lo entienden así. Cuando vi lo que hicieron contra Brasil, comprendí que formaban un equipo y que no dependían de una superestrella para ganar. Son una unidad, un bloque, un colectivo. Con superestrellas es muy difícil imponerse a un equipo: el equipo siempre triunfará. Así lo veo yo».
¡Ojalá Don Santana tenga que comerse sus palabras!
#VamosArgentina!

