Entre los documentos personales del fallecido actor se hallaron pruebas que pueden llegar a esclarecer las razones de su adicción. Los detalles a continuación en esta nota.
Philip Seymour Hoffman, mantenía un triángulo amoroso, que pudo ser lo que provocó su separación de Mimi O’Donnell, la madre de sus hijos.
Así lo publicó el New York Post citando escritos del actor que fueron encontrados entre sus pertenencias, y a los que habrían tenido acceso fuentes policiales. Aunque se trataba de un rumor que empezó a circular casi desde el primer momento en el que se conoció su fallecimiento, ahora han sido fuentes de investigación las que han desvelado que mantendría una relación con una segunda mujer con la que comenzó a salir recientemente.
El actor de Capote dejaba entrever que este había sido el motivo por el que O’Donnell le pidió que se marchara de la casa donde vivían. Sin embargo, todo apunta a que la verdadera razón era que su pareja no soportaba la convivencia con Hoffman mientras éste siguiera consumiendo. Al parecer, lo que esperaba Mimi era que el amor que sentía hacia ella y hacia sus hijos le hicieran desintoxicarse más rápido.
Otra cosa que se reveló fue que, Philip Seymour Hoffman escribió que se sentía asaltado por “demonios”, relató tratos con camellos y contó cómo intentaba controlar su adicción después de asistir a reuniones de Narcóticos Anónimos.
Según las fuentes, estos diarios son muy difíciles de leer, algo que según ha explicado una de ellas a la NBC, ilustra el difícil momento personal que estaba atravesando: “Parece que escribió parte cuando estaba en rehabilitación el año pasado”.

