En medio de la conmoción por el crimen de un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, estalló un fuerte cruce mediático entre Yanina Latorre y Cinthia Fernández.
Todo comenzó luego de que Fernández se involucrara públicamente en el caso, acompañando a su pareja, el abogado que representa a una de las partes. A través de redes sociales y declaraciones, se mostró movilizada y pidió justicia con duros mensajes contra los acusados.
Sin embargo, la exposición no pasó desapercibida. Desde televisión, Latorre fue contundente y cuestionó su accionar: lo calificó como “una barbaridad” y apuntó contra lo que consideró una mediatización innecesaria de un caso extremadamente sensible.
La panelista también puso el foco en el rol de Fernández dentro del caso, marcando que no corresponde que se muestre como parte del proceso judicial ni que utilice su visibilidad en un contexto tan delicado. Además, advirtió que este tipo de exposición podría afectar el desarrollo de la causa.
El enfrentamiento dejó en evidencia dos posturas opuestas frente a situaciones de alto impacto social: por un lado, la necesidad de visibilizar y reclamar justicia; por el otro, el límite ético sobre cuánto debe exponerse un caso tan doloroso.
Mientras tanto, la investigación por la muerte del menor continúa su curso, con la madre y su pareja detenidos e imputados por homicidio agravado, en un caso que mantiene en vilo a toda la comunidad.

