El estudio creativo alemán The Dor Brothers aseguró haber realizado una película “de 200 millones de dólares” en apenas 24 horas utilizando inteligencia artificial de forma integral. El proyecto se volvió viral por una frase contundente: “Yes, this is 100% AI”.
Lo que presentaron no es un largometraje tradicional, sino un corto de ciencia ficción con estética de superproducción. Paisajes épicos, escenas de acción, explosiones y una fotografía que remite al cine de alto presupuesto forman parte del material. Según explicaron, todo fue generado con herramientas de IA: guion, imágenes, animación y sonido.
Sin embargo, el número de 200 millones no corresponde a dinero realmente invertido. Es una comparación con presupuestos de grandes blockbusters de Hollywood, como Avengers: Endgame o Avatar: The Way of Water, que sí demandaron años de producción y equipos técnicos masivos.
El proyecto funciona como demostración tecnológica más que como película comercial completa. No hubo rodaje físico ni el despliegue humano que implica una producción tradicional. Aun así, el impacto visual abrió un debate fuerte en la industria: ¿puede la IA reemplazar estructuras de producción millonarias? ¿Qué lugar ocuparán actores, guionistas y técnicos en este nuevo escenario?
El experimento deja en claro algo: la inteligencia artificial ya no es una promesa futura en el cine, sino una herramienta presente que está redefiniendo tiempos, costos y procesos creativos.

