En medio de las versiones que señalan que Mauro Icardi le estaría siendo infiel a la China Suárez, el futbolista publicó un extenso y durísimo descargo en sus historias de Instagram contra la prensa de espectáculos.
Arrancó apuntando a la “farándula argentina”, a la que acusó de estar “en picada” y de inventar barbaridades para que “cuatro gatos locos se la den de periodistas”.
Luego se burló de quienes opinan de fútbol sin saber nada y aseguró que hablan de él “24 horas” sin tener idea, al punto de no saber “ni que la pelota es redonda”. Dijo que eso le da vergüenza.
También hizo referencia al video de un cumpleaños que circuló en redes, donde se lo ve muy cerca de otra mujer. Según explicó, en esas imágenes “se le olvidó que tiene todo el cuello tatuado”, pero igual el clip se repite “como loros” solo por visualizaciones.
Fue aún más contundente al afirmar que el “trabajo” de ciertos comunicadores es difamar e inventar y no informar, y que por eso le faltan el respeto a quienes estudiaron y ejercen el periodismo correctamente.
Aclaró que no va a desarchivar fotos ni publicaciones antiguas porque no tiene nada que ocultar de su pasado. En el mismo mensaje defendió a su pareja actual —sin nombrarla— y aseguró que es “increíble”, que la ama y que quiere estar con ella “toda mi vida”.
Calificó de “estupideces” lo que dicen o repiten desde “ciertas fuentes” y sostuvo que “todos saben quién es quién”.
Para cerrar, lanzó una última advertencia: dijo que no quería dejar pasar la oportunidad de “pasarles el trapo” a la farándula que considera decadente y remató con una frase lapidaria: “Ni mi futura mujer ni yo vivimos de sus payasadas”.
El descargo fue firmado con sus iniciales “M.I.” y acompañado por un emoji de beso 😘.


