Enero de 2026 cerró con cifras históricamente bajas para la taquilla de cine en Argentina: solo se vendieron 2.085.576 entradas en todo el país, lo que convierte a este comienzo de año en el peor enero en los últimos 30 años, incluso por debajo de los meses más críticos de la pandemia de COVID-19.
Según el relevamiento de la consultora Ultracine, la asistencia a las salas cayó casi un 23% en comparación con enero de 2025, cuando se habían vendido 2.705.915 tickets. El promedio histórico para el mes ronda los 3,2 millones de entradas vendidas, cifra que este año quedó un 35% por debajo.
El único registro comparable fue el de enero de 2002, en plena crisis económica post-corralito, cuando la venta de entradas alcanzó los 2.043.394 espectadores. Incluso en enero de 2021, con restricciones y salas funcionando con aforo limitado, Argentina vendió más entradas (2.248.044) que en este mes recién pasado.
Pese a los números sombríos, algunos títulos destacaron dentro de un panorama general de caída:
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Avatar: fuego y cenizas lideró la taquilla del mes con 732.234 entradas vendidas, representando más de un tercio del total de espectadores.
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Zootopia 2 se mantuvo fuerte con 401.870 tickets, consolidándose como una de las animaciones más vistas del año.
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El thriller La empleada sumó 192.228 espectadores en enero.
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Tan solo una producción argentina logró entrar en el top 20 del mes: La virgen de la tosquera, con alrededor de 50.000 espectadores.
Por qué bajó tanto la taquilla
Analistas del sector señalan una combinación de factores que explican el desinterés del público por volver masivamente a las salas:
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El encarecimiento de las entradas reduce el consumo de ocio en condiciones económicas tensas.
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El auge de plataformas de streaming y la percepción de que ver películas en casa es más cómodo.
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La falta de estrenos nuevos y potentes para enero, que suele ser un mes fuerte por las vacaciones escolares.
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La mínima presencia del cine nacional en los rankings comerciales.
El futuro cercano
La industria mira hacia febrero con esperanza: hay programados estrenos que podrían revitalizar la asistencia, como Scream 7, Cumbres borrascosas y otros títulos con potencial de convocatoria. Sin embargo, la tendencia a la baja continúa siendo la principal preocupación de exhibidores y productores.

