La Paris Fashion Week 2026, que transcurre esta semana en su edición de alta costura, vuelve a posicionar a París como el epicentro absoluto de la creatividad y el lujo. Más allá de los nombres y los desfiles, las pasarelas dejan en claro qué se va a usar y cómo se va a sentir la moda en los próximos meses.
Estas son las tendencias clave que ya marcan el pulso de la temporada.
Volúmenes suaves y siluetas en movimiento
Las estructuras rígidas pierden protagonismo frente a volúmenes fluidos, telas que acompañan el cuerpo y prendas que se mueven con naturalidad. Vestidos amplios, faldas etéreas y capas livianas construyen una estética más libre y orgánica.

La camisa se convierte en pieza central
La clásica camisa abotonada deja de ser un básico y pasa a ocupar el centro del look. Aparece reinterpretada con telas nobles, cortes inesperados y detalles couture, demostrando que la simpleza también puede ser sofisticada.

Artesanía visible y texturas protagonistas
Bordados, aplicaciones tridimensionales y terminaciones hechas a mano dominan las colecciones. La moda vuelve a poner el foco en el trabajo artesanal, reivindicando el valor del detalle y del tiempo invertido en cada prenda.

Paleta de colores suaves y orgánicos
Los tonos pastel, los neutros cálidos y las gamas inspiradas en la naturaleza se imponen como base de la temporada. Son colores que transmiten calma y elegancia, ideales para equilibrar siluetas más audaces.

Mezcla libre de estampas y materiales
Las reglas se rompen: flores, geometrías y texturas contrastantes conviven en un mismo look. Esta tendencia apuesta a la experimentación sin límites, una de las marcas más fuertes de esta edición.

La alta costura como laboratorio creativo
Aunque exclusiva, la alta costura funciona como un adelanto de lo que luego llegará al prêt-à-porter. Siluetas, colores y conceptos vistos en París comienzan a filtrarse hacia la moda urbana y comercial, anticipando el espíritu de 2026.


