Lionel Messi brindó una entrevista especial para Luzu TV, en una charla distendida y muy poco habitual, conducida por Nicolás Occhiato y Diego Leuco desde Miami. Lejos del formato clásico, el capitán de la Selección argentina se mostró relajado, sincero y con ganas de contar detalles de su vida personal que pocas veces comparte en público.
Uno de los momentos más comentados fue cuando Messi habló de su rutina familiar junto a Antonela Roccuzzo y sus tres hijos. Entre risas, contó que en su casa está prohibido jugar a la pelota adentro, una regla impuesta para evitar “mucho quilombo”, y reconoció que la convivencia con niños tan chicos hace que valore cada vez más los momentos de tranquilidad y soledad.
El rosarino también sorprendió con confesiones personales poco habituales. Se definió como alguien “más raro que la mierda”, admitiendo que disfruta de estar solo, desconectarse y tener espacios propios. Además, habló de su forma de expresar cariño: aunque se considera poco demostrativo, contó que intenta demostrar amor con pequeños gestos y detalles.
Durante la entrevista, Messi recordó su infancia y los sacrificios que hizo su familia para costear su tratamiento médico cuando era chico. En ese contexto, volvió a mencionar su paso por Newell’s y la prueba que realizó en River Plate antes de emigrar a Barcelona, una etapa clave que marcó su vida para siempre.
En cuanto al futuro, Leo fue claro: no se imagina como director técnico, pero sí confesó que le gustaría ser dueño de un club en algún momento, con la idea de ayudar a jóvenes talentos y acompañar procesos de formación.
La entrevista en Luzu TV mostró a un Messi auténtico, humano y cercano, lejos del personaje solemne que suele verse en conferencias o partidos. Una charla distinta que permitió conocer al Lionel de todos los días, más allá del fútbol.

