Momi Giardina vivió una de las galas más comentadas de la temporada de MasterChef Celebrity Argentina este domingo por la noche, cuando fue enviada directamente a la gala de eliminación con un delantal negro tras presentar un plato que el jurado consideró inadmisible y “fuera de toda discusión”.
La humorista y conductora, conocida por su estilo espontáneo y su presencia en programas como Nadie dice nada y redes sociales, llegó al desafío de la “gala de última chance” enfrentándose a una consigna difícil: preparar momos, una especialidad típica de Nepal
Desde el principio, el clima estuvo marcado por la —ya clásica— mezcla de humor y nervios de Momi. Con risas, ironías y comentarios irónicos sobre su propia preparación, intentó salir adelante, pero el plato no cumplió con los requisitos técnicos. En pleno proceso, llegó a decir: “Les voy a ser sincera: yo, que ustedes, no lo probaría. Me inmolo por ustedes, yo tampoco lo pruebo”.
La reacción del jurado y la medida extrema
Cuando llegó el momento de la degustación, el jurado —compuesto por Germán Martitegui, Donato de Santis y Damián Betular— fue tajante. Al intentar cortar la masa, Martitegui constató que estaba cruda, y la única parte que se animaron a probar —una salsa— resultó excesivamente especiada, al punto de incomodar incluso a Donato.
Fue entonces cuando Martitegui sentenció: “Yo creo que tiempos excepcionales requieren medidas extremas” —y sacó el delantal negro directamente, sin pasar por las instancias intermedias habituales. La decisión fue histórica y dejó al público en redes sociales comentando ampliamente.
Momi, fiel a su estilo, reaccionó con humor y dramatismo: “¡Esto es una de las injusticias más grandes que me tocó vivir!”, aunque luego aceptó la situación con ironía y autocrítica ante la mirada del jurado.
Qué significa el delantal negro
Recibir el delantal negro en MasterChef Celebrity implica ser enviado directo a la próxima gala de eliminación, sin derecho a seguir compitiendo normalmente esa noche. En otras palabras: Momi quedó al borde de decir adiós al certamen, obligada a demostrar en la siguiente gala que puede revertir esta racha.

