Un relevamiento de la consultora Management & Fit retrató un clima de desgaste generalizado en la política argentina: los 15 dirigentes evaluados terminaron con diferencial negativo de imagen. Javier Milei lideró el ranking, pero con números en contra. Patricia Bullrich quedó segunda y Manuel Adorni sorprendió en el podio. Schiaretti aparece en la zona media y Llaryora figura noveno.
Un nuevo sondeo nacional de Management & Fit dejó una conclusión contundente: la dirigencia atraviesa un momento de rechazo extendido, sin excepciones entre oficialismo y oposición. El estudio, realizado entre el 9 y el 24 de febrero sobre 2.200 casos en todo el país (con margen de error de +/- 2,1%), muestra que ninguno de los 15 principales dirigentes medidos logró saldo positivo de imagen.
En ese escenario, la “victoria” es relativa: quedar arriba no significa tener mejor aceptación, sino ser “el menos malo” en un tablero donde predomina la desaprobación.
Según el relevamiento, Javier Milei encabeza el ranking con 39,8% de imagen positiva y 46,4% de negativa, lo que arroja un diferencial de -6,6 puntos. Es el mejor resultado del listado, pero igualmente negativo.
Detrás aparece Patricia Bullrich, con 38,9% positiva y 45,6% negativa, diferencial de -6,7.
La sorpresa la dio el tercer lugar: Manuel Adorni, jefe de Gabinete y vocero presidencial, se metió en el podio con -8,9 puntos de saldo.
En el recorte que mira a Córdoba, el estudio ubicó al exgobernador Juan Schiaretti en el séptimo lugar, con -18,5 puntos de diferencial, compartiendo registro con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres.
Más abajo, el actual gobernador Martín Llaryora aparece noveno, con -21,7 puntos, producto de 8,8% de imagen positiva frente a 30,5% de negativa (un dato que también refleja niveles de conocimiento dispares según región y figura).
En el tramo final del ranking, el peor registro quedó para Sergio Massa, con “casi 40 puntos” de saldo negativo y una imagen desfavorable del 57%, según el informe difundido.
En los puestos inmediatamente anteriores se ubicaron Karina Milei, con 53,2% de rechazo, y Mauricio Macri, con 50,5% de imagen negativa.
Además de medir dirigentes, el estudio también indagó por la administración nacional: la gestión de Milei registra 46,8% de aprobación y 50,7% de desaprobación.
En el plano económico y social, el dato más sensible es el cotidiano: 49% de los encuestados dijo tener dificultades diarias para cubrir los gastos mensuales. Entre las principales preocupaciones, la inflación aparece primera (22,8%), seguida por inseguridad (18,4%) y corrupción (15,6%).
La lectura global del relevamiento es una señal de época: el liderazgo de Milei se mantiene al tope, pero con un diferencial negativo que marca un límite de expansión, mientras oposición y oficialismo comparten el mismo problema de fondo: alto nivel de desgaste, baja confianza y rechazo transversal.