Alimentos
No todos los indicadores mostraron el mismo comportamiento. Eco Go registró una inflación semanal de 0,9% en Alimentos, con una aceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto de la primera semana de diciembre.
En la segunda semana de diciembre la inflación mostró un freno marcado y dejó registros que no se veían desde la pandemia.
Los precios de alta frecuencia volvieron a dar una señal potente en la antesala del cierre del año. En la segunda semana de diciembre, tal como destaca un reciente informe de Facimex, la inflación mostró un freno marcado y dejó registros que no se veían desde la pandemia.
Según el IPC-OJF de Ferreres, con datos al 12 de diciembre, la inflación general avanzó apenas 0,1% semanal, mientras que la inflación núcleo se ubicó en 0,3% semanal. Se trata de una combinación poco habitual para la dinámica argentina reciente y que vuelve a encender el debate sobre la velocidad real del proceso desinflacionario.
El dato no es menor. Al observar la variación entre el 5 y el 12 de diciembre, la inflación general fue la más baja desde abril de 2020, en pleno contexto de parálisis económica por la pandemia.
En tanto, la núcleo marcó su menor registro desde marzo de este año, reforzando la idea de que la desaceleración no se limita a precios regulados o estacionales.
No todos los indicadores mostraron el mismo comportamiento. Eco Go registró una inflación semanal de 0,9% en Alimentos, con una aceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto de la primera semana de diciembre.
Aun así, el promedio de las mediciones privadas sigue mostrando que, más allá de algunos rebotes sectoriales, el ritmo general de los precios se mantiene contenido en el margen.
Las métricas mensuales del IPC-OJF, que permiten proyectar el dato oficial, continúan moviéndose levemente por encima del 2% mensual, aunque con señales claras de desaceleración reciente.
En primer lugar, la medición punta a punta de los últimos 30 días arrojó una suba de 2,0% para el nivel general, con una baja de 0,5 puntos frente a la semana anterior.
En segundo término, al comparar los primeros 12 días de diciembre contra los primeros 12 de noviembre, la inflación general se mantuvo en 2,2%, sin cambios, mientras que la núcleo se aceleró a 2,6%, desde 2,0% el mes previo. Este movimiento muestra que, aunque el índice general afloja, algunos componentes subyacentes todavía muestran resistencia.
Por último, el análisis de las últimas cuatro semanas contra las cuatro previas, un proxy del ritmo mensual, marcó una inflación de 2,1% mensual para el nivel general, con una leve baja de 0,1 puntos, y de 2,4% mensual para la núcleo, con un incremento marginal de 0,1 puntos.
Del lado de los precios mayoristas, el panorama sigue siendo más benigno. En noviembre, el IPIM registró una suba de 1,6% mensual, acelerando 0,5 puntos respecto de octubre, aunque todavía por debajo del 2%.
Al interior del índice, los productos nacionales aumentaron 1,8% mensual, también con una aceleración de 0,5 puntos, mientras que los productos importados cayeron 0,6%, acumulando dos meses consecutivos de deflación, tras el -1,4% de octubre.
Con estos datos, Facimex Research mantiene su proyección de inflación para diciembre en 2,3% mensual. El arrastre estadístico del IPC-OJF se ubica en 1,9%, y bajo el supuesto de una inflación semanal del 0,3% en lo que resta del mes, diciembre podría cerrar en torno a 2,1% mensual.
Sin embargo, las mediciones de Eco Go continúan siendo consistentes, con una inflación algo más elevada, en torno al 2,3%, lo que deja abierta la discusión hasta conocer el dato oficial.
El mensaje de fondo es contundente. La inflación semanal en mínimos históricos, la moderación de los precios mayoristas y un diciembre que se encamina a cerrar apenas por encima del 2% configuran un escenario impensado meses atrás.
El cierre del año encuentra a la inflación más ordenada, aunque todavía lejos de estar resuelta. La clave estará en sostener este sendero sin reactivar presiones que, en Argentina, nunca tardan en reaparecer.