El Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunió esta mañana para analizar con el staff técnico del organismo los avances de las conversaciones con el Gobierno para reestructurar el crédito stand by por USD 44 mil millones e indicaron que se llegó a un “entendimiento sobre las políticas clave” aunque resaltaron que todavía resta un trecho por recorrer para llegar a la carta de intención y al acuerdo final con el staff.
Julie Kozack, directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental, y Luis Cubeddu, jefe de misión para la Argentina, dijeron en un comunicado que habían llegado “a un entendimiento sobre políticas clave como parte de sus discusiones en curso sobre un programa respaldado por el FMI”.
Desde Argentina, el ministro de Economía, Martín Guzmán, evitó dar precisiones sobre los pormenores del acuerdo, al momento de anunciarlo, pero en un discurso con un fuerte mensaje político aseguró que no habrá ningún tipo de ajuste pese a que el déficit fiscal será menor al que había establecido en el presupuesto.
Una de las variables de ajuste y que más dañan a las arcas del estado es la política de subsidios a la energía. Desde el ministerio de Economía aseguraron que no habría aumentos en ente aspecto, algo que desde Washington se encargaron de desmentir: “Acordamos que una estrategia para reducir progresivamente los subsidios a la energía será esencial para mejorar la composición del gasto público”, publicó el FMI en su web.
Otro de los puntos del acuerdo expresado en el comunicado giró en torno a la política monetaria y la preocupante emisión del Banco Central: “Hemos llegado a un acuerdo sobre un marco para la aplicación de la política monetaria como parte de un enfoque múltiple para hacer frente a la persistente alta inflación. Este marco pretende ofrecer tipos de interés reales positivos para apoyar la financiación interna y reforzar la estabilidad”.
El organismo crediticio recalcó que lo que hay es un principio de acuerdo y que todavía falta acercar partes en la “letra chica” del mismo: “El personal del FMI y las autoridades argentinas continuarán su trabajo en las próximas semanas para llegar a un acuerdo técnico. Como siempre es el caso, el acuerdo final sobre un programa estaría sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI”, remarcaron.
Luego de la reunión de hoy en Washington, el Ejecutivo deberá enviar el acuerdo al Congreso de la Nación para tratarlo en forma de programa económico plurianual, mientras que el FMI elevará el pacto al directorio, donde los principales sillones, en especial, Estados Unidos, le darán el respaldo geopolítico.
El acuerdo también deberá ser aprobado en el Congreso y ahora será la oposición quien deberá darle el apoyo al Gobierno. Por lo pronto, algunos referentes de Juntos se expresaron a favor: “Es un primer paso positivo ya que con el default hubiera sido negativo para nuestra economía”, aseguró el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. A su vez, sostuvo que darán apoyo al acuerdo: “Oportunamente el Congreso tratará los términos del acuerdo; reivindico la actitud responsable de la oposición en un tema clave para la vida de los argentinos”.
El senador Alfredo Cornejo también valoró el entendimiento: “Todo lo que lleve a acordar con los organismos internacionales es una buena noticia”. No obstante, cuestionó la demora para cerrar el acuerdo en virtud de “la obsesión del relato del kirchnerismo”. “Se podría haber evitado un año de angustia”, planteó.
El diputado y neurólogo Facundo Manes indicó: “El acuerdo con el FMI es esencial para que la Argentina vuelva a acceder al mercado de capitales y comience un proceso de ordenamiento de las cuentas públicas del Estado”.