El Gobierno admitió que la crisis sanitaria golpeó la economía más de lo esperado y ahora busca cómo revertirlo

La extensión de la cuarentena por la Pandemia hasta el 10 de mayo sin una flexibilización preocupa al sector privado, dado que el parate alcanzará los 50 días y la gran mayoría de las empresas se encuentran en graves complicaciones financieras.

A través del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), el Gobierno recopiló los datos de más de 420.000 compañías y ya tiene una radiografía de las actividades más golpeadas.

Los beneficios del ATP están destinados a las empresas que hayan visto una reducción nominal interanual de su facturación entre el 12 de marzo y el 12 de abril, y que desarrollen ciertas actividades consideradas “críticas” por el Comité de Evaluación y Monitoreo del Programa. No obstante, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) alentó a empresas de todos los sectores a inscribirse y brindar sus datos.

Así, el Gobierno reunió los datos de más de 420.000 empresas, aunque con la extensión de la inscripción hasta el pasado jueves habrá aumentado en cientos de miles, y publicó un informe en el que remarca cuáles son los sectores con mayores y menores caídas.

Según los datos publicados por el Comité, la mayoría de las ramas de la economía terminó con bajas en términos nominales, con algunos sectores en estado terminal. Frente a una inflación interanual en torno al 50%, todas las actividades registraron contracciones en términos reales.

Los mayores derrumbes se observaron en la industria del turismo y del ocio: hoteles y restaurantes se desplomó en promedio un 57,3%, mientras que los servicios artísticos, culturales y esparcimiento perdieron 55,4%. Ambos sectores juntos emplean a más de 380.000 personas.

Donde más cruje la economía es en la industria manufacturera y en el comercio, dado que son los dos segmentos con mayor volumen de asalariados, con más de 1,12 millones cada uno.

Incluso las actividades más específicas que el Gobierno consideraba que iban a ser afectadas de forma leve o nula sufren un fuerte impacto.

Ahí, los funcionarios reconocen que se incrementaron las probabilidades de que más empresas de esos segmentos cierren.

“Los primeros datos de facturación sectorial recogidos por AFIP permiten ver que existe un porcentaje significativo de empresas de dichas ramas que, si bien están en condiciones operativas de producir, han disminuido su actividad como consecuencia de una retracción de la demanda”, señaló el Comité, que propuso sumar 250 actividades más a la lista de sectores en estado crítico que puedan acceder a los beneficios salariales.

Y añadió: “Con el objetivo de preservar capacidades organizacionales y el empleo de calidad, se recomienda ampliar el listado de sectores potencialmente beneficiarios del ATP.”