El juez federal de Lomas de Zamora dispuso que continúen en libertad, aunque con restricciones, mientras avanza el expediente por supuestas maniobras de evasión en la financiera ligada al empresario Ariel Vallejos, cercano a Claudio “Chiqui” Tapia.
La investigación judicial por presunto lavado de dinero alrededor de la financiera Sur Finanzas sumó un nuevo capítulo. El juez federal subrogante de Lomas de Zamora, Luis Armella, resolvió dejar en libertad a cuatro personas recientemente imputadas, aunque seguirán bajo investigación y con fuertes medidas restrictivas.
Los acusados deberán presentarse mensualmente ante la División de Investigaciones Especiales de la Policía Federal, tienen prohibido salir del país y se les retuvieron los pasaportes. Todos habían sido indagados en el expediente que analiza la operatoria de la empresa encabezada por el financista Ariel Vallejos, quien mantiene vínculos con el ambiente del fútbol y cercanía con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
La causa se centra en sospechas de lavado de activos y evasión fiscal millonaria, pero en esta etapa el foco está puesto en una posible maniobra interna para entorpecer el accionar judicial. Según la imputación, los involucrados habrían “ocultado, alterado y hecho desaparecer rastros, pruebas e instrumentos relacionados con maniobras de lavado de activos de origen ilícito llevadas adelante por personas físicas a determinar en nombre y con la intervención del grupo empresarial Sur Finanzas”.
Los nuevos imputados son Juan Miguel Soler (técnico informático), César Abilio Zapaia (oficial de cumplimiento), Daniela Eliana Sánchez (secretaria privada de Vallejos) y Rolando Esteban Soloaga (jefe de seguridad y choferes). La fiscal Cecilia Incardona les ofreció la posibilidad de convertirse en imputados colaboradores a cambio de aportar información sobre los niveles superiores de la organización, propuesta que analizarán con sus defensas.
La sospecha judicial es que existió un plan coordinado para eliminar rastros tras los primeros allanamientos. Las pericias sobre celulares y equipos informáticos detectaron mensajes y movimientos compatibles con intentos de borrar documentación, ocultar computadoras y desconectar sistemas.
Durante su declaración, Zapaia intentó explicar una situación detectada por los investigadores: “Acá viene algo que quiero pedir disculpas porque hice algo de ‘tarado’, informé que durante el allanamiento, oculté una computadora dentro de una bolsa lo cual no es cierto porque esa computadora no estuvo en la oficina, era la computadora que yo tenía en mi casa, era una computadora nueva y bueno justamente, le estaba pidiendo la clave, porque al ser justamente una computadora nueva, no tenía nada y quería acceder”.
En paralelo, el análisis de los teléfonos secuestrados reveló conversaciones previas a los operativos. El 1° de diciembre de 2025, día de los primeros procedimientos, Soler recibió mensajes que advertían sobre allanamientos y contenían órdenes directas: “SOY MICA NO VENGAS A CENTRAL PERO NECESITO QUE TRABAJES DESDE TU CASA”, “POSIBLEMENTE PASE EN TODAS (por los allanamientos a las oficinas de Sur Finanzas), YA SABES”, y “BORRALES LAS PLANO, PLANI SI PODES”.
También surgieron pedidos para conectarse remotamente a computadoras y “se la limpie bien”, además de instrucciones para desconectar programas de cajeros automáticos.
La investigación se originó a partir de una denuncia de la Dirección General Impositiva que detectó presuntas maniobras de evasión por más de $3.327 millones. Los investigadores analizan además la relación de la financiera con clubes de fútbol, a los que habría otorgado préstamos a tasas consideradas usurarias.
El expediente alcanza a 17 instituciones deportivas y también analiza transferencias de fondos vinculadas a derechos televisivos. Incluso, en documentación judicial se menciona que algunos clubes habrían sido orientados a financiarse con la firma.
Para la Justicia, los chats y pericias indicarían una coordinación posterior a los allanamientos: instrucciones para retirar vehículos, frenar movimientos de dinero, borrar cámaras de seguridad y dejar solo un “puchito” de efectivo en sucursales para cuando llegaran los operativos.
Con los cuatro empleados imputados por presunto encubrimiento y destrucción de pruebas, la causa avanza hacia la reconstrucción completa del circuito financiero que, según la hipótesis judicial, conectaría negocios, fútbol y movimientos millonarios que permanecen bajo análisis.
