La inflación mensual en Argentina cerraría enero por encima del 2 %, impulsada principalmente por aumentos en los precios de los alimentos y bebidas, según diversos relevamientos de consultoras privadas difundidos esta semana.
A pesar de una relativa estabilidad macroeconómica y del tipo de cambio, los productos de la canasta básica volvieron a mostrar presiones persistentes en los precios que, aunque no generan saltos abruptos, sostienen un ritmo inflacionario más elevado de lo deseado.
Las subas de carnes, verduras y aceites fueron las que más incidieron en el índice de precios al consumidor (IPC) durante el mes, manteniendo la inflación mensual por encima de la barrera del 2 %.
Según las proyecciones privadas:
Econviews estimó una inflación de 2,8 % para enero.
LCG calcula un 2,5 %, con fuerte incidencia del precio de la carne.
El Centro de Almaceneros de Córdoba estimó entre 2,4 % y 2,5 %.
Equilibra ubicó el índice en 2,2 %.
En el extremo más bajo, el relevamiento del IPC Online de Bahía Blanca arrojó cerca del 1,9 %.
Este patrón refleja un fenómeno recurrente: los rubros sensibles de consumo, especialmente los alimentos de demanda inelástica, siguen empujando los precios incluso cuando otros sectores muestran ajustes más moderados.
Varias consultoras señalan que, aunque algunos productos estacionales moderaron sus aumentos y ciertos segmentos regulados permanecieron estables, el incremento constante en los precios de los alimentos frescos fue suficiente para mantener el índice por encima de los valores observados en los meses previos.
En algunos casos, las bajas estacionales en ciertas verduras o ajustes contenidos en bebidas y lácteos ayudaron a contener parcialmente el índice, pero no lograron revertir la tendencia general.
De cara a febrero y más adelante, se espera que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) comience a aplicar una canasta de bienes actualizada, con mayor peso de servicios y menor incidencia relativa de los alimentos básicos. Esto podría modificar la lectura oficial de la inflación en los próximos datos mensuales.
En 2025, según datos oficiales del INDEC, la inflación mensual había logrado tasas más bajas que en años anteriores, con enero de ese año registrando 2,2 % y constituyendo uno de los valores mensuales más bajos en varios años de estadísticas disponibles.
Sin embargo, el impacto de los aumentos en alimentos continúa siendo un factor clave que pesa sobre la inflación general y el poder de compra de los hogares, especialmente en un contexto de salarios que aún no logran recuperarse plenamente frente a los incrementos de precios.