Para el tribunal 2 de Mercedes, el móvil de los homicidios fue que las víctimas (Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina) querían entrar al negocio del tráfico de efedrina y esto ponía en riesgo el negocio de Martín Lanatta y, principalmente, su socio Pérez Corradi, considerado el autor intelectual del triple crimen y actualmente prófugo de la Justicia.
Según las pesquisas judiciales, Forza, Ferrón y Bina ueron convocados para una reunión “presumiblemente vinculada con la venta ilegal de efedrina”, pero desde allí fueron llevados hasta la casa de Cristian Lanatta, ubicada en Quilmes.
Se presume que allí fueron asesinadas a balazos y luego sus cuerpos guardados en algún freezer hasta que finalmente los arrojaron en un zanjón del partido de General Rodríguez, donde fueron encontrados seis días después, el 13 de agosto de 2008.
Los camaristas también le pidieron a la Justicia de Garantías de Mercedes que reitere la orden de captura nacional e internacional del prófugo Ibar Esteban Pérez Corradi.