Israel confirmó el sábado que liberó a 200 presos palestinos en el marco del alto el fuego firmado entre el Gobierno de Benjamín Netanyahu y Hamás. De ese total, 70 fueron transportados a países de la región, y se espera que algunos reciban tratamiento médico.
Previamente, el grupo fundamentalista Hamás, que suscribió al alto el fuego con Israel, había entregado a la Cruz Roja a cuatro soldados israelíes cautivas en Gaza, en lo que se trató de la segunda liberación de rehenes tras el acuerdo.
El Servicio Penitenciario de Israel informó que fueron liberadas unas 121 personas que cumplían cadena perpetua tras ser condenadas por ataques mortales contra israelíes, mientras que otros habían sido condenados sin cargos. 70 presos liberados fueron deportados y Egipto los acogió temporalmente durante 48 horas antes de trasladarlos a Túnez, Argelia y Turquía, que han aceptado recibirlos. A su vez, 16 de los cautivos palestinos se dirigieron a Gaza.
La liberación de los presos palestinos fue celebrada en la ciudad de Ramallah. Algunos llevaban cintas de Hamás que la misma multitud les entregó y viajaban a hombros de sus seguidores. Sin embargo, el primer ministro israelí anunció que los palestinos liberados y desplazados a Gaza no pueden ingresar en la parte norte de dicho territorio.
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En cuanto a las soldados liberadas por el grupo Hamás, ya se encuentran en Israel, donde se sometieron a exámenes médicos. Si bien esta liberación fue considerada exitosa, el Gobierno israelí acusó a la milicia fundamentalista de no cumplir con una parte del acuerdo que incluía también la entrega de la civil argentina Shiri Silberman junto a sus hijos pequeños Ariel y Kfir.
A propósito, el portavoz del Ejercito de Israel, Daniel Hagari, expresó que Hamás “falló en el cumplimiento de sus obligaciones de liberar primero a las mujeres civiles israelíes”. Las cuatro militares liberadas son Karina Ariev, Daniela Gilboa, Naama Levy y Liri Albag.