Se consumó el Brexit

Pasaron más de 3 años desde que Reino Unido votó a favor del Brexit. El país se convirtió en la madrugada del sábado en el primero en abandonar la Unión Europea.

Ahora se encuentra en un “período de transición” y continuará acatando las reglas de la UE durante los próximos 11 meses, mientras que los funcionarios de Londres y Bruselas intentan forjar una futura relación.

El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo este lunes por la mañana, que el Reino Unido estaba “listo” para ser el “líder del libre comercio en el mundo post-Brexit”.

“El libre comercio se está frenando y eso no es culpa de la gente, no es culpa de los consumidores individuales, me temo que son los políticos los que están fallando en el liderazgo. Los mercantilistas están en todas partes, los proteccionistas están ganando terreno”, afirmó.

Agregó que desde Bruselas hasta China y Washington, hay una proliferación cada vez mayor de barreras no arancelarias y el volumen del comercio mundial se está quedando atrás con respecto al crecimiento global.

Pero ¿Cómo se llegó a esta situación?

La idea de abandonar la UE -que tiene un antecedente en 1975- empezó dibujarse en 2012, debido a la crisis del euro y las medidas de austeridad adoptadas por los líderes europeos para afrontarla.

El día que los británicos decidieron quedarse en Europa

Reino Unido se había afiliado a la CEE en 1973, durante el gobierno conservador de Edward Heath.

Pero durante las campañas electorales que siguieron, en 1974, el Partido Laborista prometió que la gente podría decir “en las urnas” si quería seguir perteneciendo al Mercado Común.

En 1975 Margaret Thatcher era líder de la oposición del Partido Conservador.

Así, el 5 de junio de 1975  se realizó un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en las Comunidades Europeas. En la consulta, el electorado aprobó la continuidad comunitaria con un 67 % de votos favorables y un 65 % de participación. Fue el primer referéndum celebrado a escala nacional en todo el Reino Unido, sin que se celebrara otro hasta 2011.

David Cameron se negó a aprobar el Pacto de la UE

En 2012 el primer ministro británico, David Cameron, rechazó participar del Pacto Fiscal Europeo y se enfrentó a las críticas de sus rivales laboristas, que lo acusaban de querer quedarse afuera de la mesa de decisiones. El euroescéptico UKIP, ganaba importancia y se convertía en la voz principal de los nuevos debates de una Europa que comenzaba a sentir la presión de la crisis migratoria.



Elecciones al Parlamento Europeo de 2014

El euroescéptico UKIP, ganaba importancia y se convertía en la voz principal de los nuevos debates de una Europa que comenzaba a sentir la presión de la crisis migratoria. Primero con Nigel Farage y luego con Douglas Carswell. Este inesperado avance en las elecciones europeas de ese año, se vio reflejado cuando en una victoria ante todos los partidos británicos, corrió el eje de la discusión pública. Por primera vez en 108 años de historia, un partido diferente del Conservador y del Laborista fue el más votado a nivel nacional.

Junio de 2016 – Cameron presenta su renuncia

La opción a favor de abandonar la Unión Europea se imponía contra todo pronóstico y Cameron renunciaba para dar paso a que otra persona dirija las negociaciones del inesperado suceso.


Theresa May asume una tarea abrumadora

El 13 de julio de 2016 la nueva Primera Ministra fue elegida por sus correligionarios conservadores, después de que el actual primer ministro, Boris Johnson, que parecía aspirar a la primera banca, aunque luego dispuso bajarse de la carrera por la sucesión a Cameron.

La primera ministra británica firma la carta que solicita la salida del Reino Unido

Theresa May invocó el artículo 50 del Tratado de Lisboa, el paso formal que da inicio a un proceso de dos años para una separación ordenada. Además avisó que el Brexit se produciría el 29 de marzo de 2019 y que pagaría la factura de 45 mil millones de euros por salir, a garantizar los derechos de los ciudadanos europeos que viven en el Reino Unido y evitar el levantamiento de una frontera física con Irlanda. La cámara votó y rechazó tres veces el acuerdo conseguido por May, quien entre votación y votación debió solicitar dos prórrogas a Bruselas antes de renunciar, en medio de un fuerte desgaste que, por otro lado, allanó el camino a su sucesor.

Boris Johnson asume con promesas

El 24 de julio de 2019 el Primer Ministro formó un gabinete de euroescépticos y se comprometió a eliminar la cláusula irlandesa y aseguró que el Reino Unido abandonaría la UE el 31 de octubre “sin condiciones, ni peros”.

Septiembre de 2019 – Johnson y dos reveses inesperados

El Parlamento Europeo rechazó firmar un acuerdo que excluyera la cláusula irlandesa; y luego el Tribunal Supremo británico declaraba ilegal el cierre del Parlamento que él había ordenado como una estrategia para negociar con Bruselas mientras el parlamento estaba cerrado.

El mensaje pragmático de Johnson

17 de Octubre de 2019 – El Primer Ministro propone eliminar los controles en Irlanda del Norte en una oferta que aceleraba las negociaciones y que terminaba con un apretón de manos y el anuncio de que se había conseguido un acuerdo para la salida ordenada del bloque el 31 de enero.

La negociación final

Johnson había asegurado que no pedirá otra prórroga y que confía en que es suficiente el período de transición de 11 meses en el que Londres seguirá prendido a las estructuras comunitarias aunque si voz ni voto en las instituciones. Sin embargo, para la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, es “imposible” llegar a un acuerdo completo antes de que termine 2020.