Martínez y Lacalle son primero y segundo, respectivamente, en todas las encuestas pero ninguno cosecharía los 50% necesarios para imponerse en primera vuelta, por lo que se enfrentarían en un balotaje el 24 de noviembre.
Según indicó la agencia de noticias Efe, ningún sondeo da a Martínez por debajo del 33 %, y el de la encuestadora Radar -que es la que más le favorece- le coloca en el entorno del 41 % de intención de voto, mientras que Lacalle Pou oscila entre el 22 % y el 27 %.
Además de votar las fórmulas presidenciales, los uruguayos se pronunciarán por una reforma constitucional de seguridad que generó polémica, en un país que registró un récord de homicidios en 2018 (414), con un alza de 45% respecto a 2017.
La reforma promueve la creación de una guardia nacional con efectivos militares en tareas policiales; la creación de la cadena perpetua “revisable” a los 30 años para delitos graves; penas más duras de prisión para homicidas y violadores, y la autorización de allanamientos nocturnos de hogares por orden judicial en caso de sospecha de ilícitos.