Graves disturbios raciales volvieron a estallar en las calles de la pequeña ciudad estadounidense de Ferguson, y en otras ciudades de Estados Unidos, a raíz de la absolución de un policía blanco que mató en agosto a un joven negro desarmado en la citada localidad del estado de Misuri. Hay al menos un policía herido de bala.
“Tras las investigaciones de rigor el jurado concluyó que no hay razones para procesarlo y cuando termine estas palabras será dejado en paz”, dijo el fiscal del Condado de St. Louis, Robert McCulloch, al anunciar que un jurado de instrucción decidió no llevar ante los tribunales al policía Darren Wilson, de 28 años, por la muerte del adolescente Michael Brown, de 18, el 9 de agosto pasado.
Por su parte, los abogados de Wilson declararon que el policía”siguió su entrenamiento y respetó la ley”. “Entendemos que muchas personas van a querer buscar una segunda lectura de la decisión del gran jurado”, señalaron, y agregaron: “Animamos a cualquier persona que desee expresar una opinión que lo haga de una manera respetuosa y pacífica”.
Cuando se supo la decisión del jurado la violencia se desató en Ferguson con saqueos a establecimientos comerciales, la destrucción e incendio de cinco coches patrulla, disparos al aire y el ataque a varios edificios, comercios e instalaciones, hasta el punto que hay cerca de una veintena de edificios en llamas. Los manifestantes lanzaron botellas y ladrillos contra vehículos policiales y hay un oficial herido de bala.