El escrutinio se realizó en tiempo récord y marcó desde un primer momento una ventaja para el mandatario-candidato que el derechista Zuluaga nunca pudo descontar.
Con el 99,78 por ciento de los votos Santos reunía 7.806.182 votos (50,93 por ciento) y Zuluaga 6.901.488 sufragios (45,02 por ciento), mientras que 619.232 colombianos (4,04 por ciento) votaron en blanco.
Estos guarismos indican que hubo una mayor afluencia de votantes para completar un 47,35 por ciento del padrón, es decir un abstencionismo de algo más del 52 por ciento frente al 60 que se registró en la primera vuelta del 25 de mayo último.
Esta cosecha de votos implica que Santos duplicó con holgura el 25 por ciento obtenido en la primera vuelta, para lo que sin lugar a dudas fueron cruciales los aportes de los votantes de izquierda, que entonce votaron por la candidata del Polo Democrático Alternativo, Clara López y su compañera de fórmula, Aida Avella, de Unión Patriótica.
Las representantes de la izquierda reunieron en mayo el 15 por ciento de los votos, con una gran elección en Bogotá. En este distrito, donde Santos había salido tercero, ahora sacó el 52,48 por ciento de los votos.
En la Capital del país, que es el mayor centro poblaciones y de influencia política, también recibió el apoyo del alcalde Gustavo Petro (un exmiembro de la desmovilizada guerrilla del M-19), y de muchos referentes políticos y culturales.
El argumento de todos ellos fue la necesidad de que Santos fuera reelecto para consolidar el proceso de negociaciones de paz con las FARC y el ELN.
Además de cerrar los acuerdos de paz, que se estima que se acelerarán a partir de esta victoria, Santos asumirá su segundo y último mandato con el desafío de mejorar la gestión en temas como educación, salud y seguridad, que constituyen en mayor reclamo de la población, sobre todo el los grandes centros urbanos.
Fuente: Télam