La decisión indignó a miles de amantes y protectores de los animales, quienes habían realizado una intensa campaña pública en internet para salvar la vida de Marius y entregando diferentes propuestas como alternativas. Distintas ONG danesas han considerado el sacrificio un acto “bárbaro” y “falto de ética”.
El centro aseguró que sacrifica entre 20 y 30 animales de media al año para que las poblaciones que mantienen se conserven sanas.
El animal murió por un disparo de una pistola de perno, después de que se descartase el empleo de una inyección letal -que hubiese contaminado su carne-. Sus restos se emplean no sólo para investigación sino también para alimentar a carnívoros del zoo.
Mirá el video.
ATENCIÓN: LAS IMÁGENES PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR.
Por Alejandro Russenberger | @ale_russen | alerussen@gmail.com