La iglesia se encuentra cerca de la montaña del Gran Sasso, en la cordillera de los Apeninos, una zona muy querida por Juan Pablo II, que la visitó en varias ocasiones para meditar, pasear o incluso esquiar durante los primeros años de su pontificado.
El presidente de la asociación cultural “San Pietro della Ienca”, en contacto con medios italianos, explicó que la ampolla con la sangre del Papa polaco es de gran importancia ya que solamente existen tres en todo el mundo, por esto se encuentran realizando todo lo posible, junto a las fuerzas de seguridad, para dar con el paradero, que podría haber sido robado para realizar “ritos satánicos”.
El único antecedente de este tipo se remonta a agosto del 2012, cuando tres ladrones, a bordo de un tren, sustrajeron la mochila de un sacerdote que contenía un relicario en forma de libro en el que se encontraba la ampolla de sangre de Juan Pablo II. En esa oportunidad, fue encontrada pocas horas después, al haber sido abandonada cerca de la estación de ferrocarril de Marina di Cerveteri, en el litoral de Roma.
Por Martín Velasco | Tw: @tinkavelasco | martinvelasco@cordobatimes.com