Con artistas reprogramados y entrega de premios artísticos, finalizó el Festival de Doma y Folclore de Jesús María. Paquito Ocaño recibió el premio Consagración. Lucas Sugo, uruguayo, recibió el premio Revelación. Y se entregaron menciones especiales.
Con buena cantidad de público, clima disfrutable y una programación en general con aires de renovación, finalizó la 60ma. edición del Festival de Jesús María.
Sesenta ediciones no son solo un número redondo: representan seis décadas de tradición, de defensa de las raíces folklóricas y de un evento que supo crecer sin perder su esencia. Esta edición aniversario fue pensada como una celebración extendida, con una programación especial y artistas de primer nivel que recorrieron distintos géneros dentro de la música popular argentina.
El escenario Martín Fierro recibió a figuras consagradas y nuevas voces, con una propuesta amplia y diversa. A lo largo de las once noches pasaron artistas centrales del folklore, la música popular y ritmos bailables, logrando públicos completos en varias jornadas.
Entre los nombres más importantes estuvieron:
Abel Pintos
Luciano Pereyra
El Chaqueño Palavecino
Soledad Pastorutti
Jorge Rojas
Los Manseros Santiagueños
Sergio Galleguillo
Los Palmeras
Ke Personajes
Nahuel Pennisi
Dúo Coplanacu
Orellana Lucca
…y muchos más que combinaron folklore, música popular y ritmos modernos en el escenario principal.
Como cada año, la jineteada fue protagonista absoluta. La competencia reunió a los mejores jinetes del país y de la región, que participaron en las distintas categorías tradicionales: Crina Limpia, Gurupa Sureña y Bastos con Encimera.
🔹 Bastos con Encimera
Benjamín Costa (San Juan) – campeón
Ramón Córdoba (Paraguay)
Emiliano Molina (Neuquén)
Jonatan Ojeda (Mendoza)
Juan Cruz Córdoba (Santa Fe)
🔹 Gurupa Sureña
Alfredo Ernesto Ramos (Jesús María) – campeón
Carlos Benia Miranda (Uruguay)
Joaquín Zabala (La Rioja)
Giovane De Mello (Brasil)
Rafael Prátula (Mendoza)
🔹 Crina Limpia
Agustín Miraballes (Uruguay) – campeón
Ulises Daporta (Entre Ríos)
Alex Pereira Da Silva (Brasil)
Facundo Agüero (La Rioja)
Franco González (Salta)
La 60ª edición volvió a demostrar que el festival es mucho más que un espectáculo. Generó:
ocupación hotelera plena en Jesús María y localidades cercanas
trabajo directo e indirecto en gastronomía, comercio y servicios
visibilidad nacional e internacional para Córdoba
Además, se mantuvo el espíritu solidario que caracteriza al evento, con aportes destinados a instituciones educativas y comunitarias de la zona.
La edición 60 no estuvo exenta de imprevistos. La lluvia obligó a la organización a reprogramar varias funciones, llevando al llamado “Superlunes” el 19 de enero, un día especialmente incorporado para reubicar artistas y shows que debieron suspenderse.
Este fenómeno meteorológico no detuvo el entusiasmo del público ni la calidad de los espectáculos, aunque sí generó ajustes logísticos que la organización afrontó para garantizar que el festival mantuviera su ritmo y atractivo.
Uno de los hechos más comentados de la 60ª edición del Festival de Jesús María fue la presencia del presidente Javier Milei, quien asistió al Anfiteatro José Hernández y protagonizó un momento que rápidamente trascendió el ámbito institucional. Durante la jornada en la que se presentó El Chaqueño Palavecino, el mandatario subió al escenario y cantó junto al artista, generando sorpresa, aplausos y una fuerte repercusión mediática.
La escena, inusual para un presidente en ejercicio, se dio en el marco de una edición aniversario del festival y se viralizó rápidamente en redes sociales y medios nacionales. Para algunos fue un gesto de cercanía con la cultura popular; para otros, una imagen política cargada de simbolismo. Lo cierto es que el episodio sumó un capítulo singular a una edición histórica y volvió a colocar al Festival de Jesús María en el centro de la agenda pública, más allá de lo artístico y tradicional.
El Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María cerró su edición número 60 reafirmando su lugar como uno de los eventos culturales más importantes de Argentina. Tradición, modernización, convocatoria masiva y arraigo popular convivieron durante once noches que quedarán en la memoria colectiva.
Con la vara alta que dejó este aniversario, Jesús María ya empieza a proyectar sus próximas ediciones, con el desafío de seguir creciendo sin perder el alma que lo convirtió en leyenda.