El norte argentino y sur de Brasil afectados por una plaga de langostas

Ante el avance de una plaga de langostas sobre el territorio argentino con una velocidad de hasta 150 kilómetros por día y la detección de su rumbo hacia Brasil, las autoridades del país gobernado por Jair Bolsonaro declararon la emergencia fitosanitaria en dos de los estados del sur de la nación. 

Una plaga de langostas recorre Argentina. La nube, formada por miles de estos saltamontes de la especie Schistocerca cancellata que llegaron al país desde el 11 de mayo procedentes de Paraguay, se desplaza a una velocidad diaria de hasta 150 kilómetros por día y mantiene en alerta a las autoridades medioambientales.

Hasta este 23 de junio, la “manga” o agrupación de insectos se encontraba sobre la provincia de Corrientes, en el norte del territorio argentino, donde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), reforzó las labores de control.

Para evitar el pánico entre los pobladores de las zonas sobre las que avanza la plaga, el Senasa aclaró que dichos insectos no han provocado daños en los cultivos de Corrientes y desmintió que puedan atacar a los humanos.

La primera alerta por la masa de insectos en la región fue reportada desde inicios de mayo y para contenerla, el Senasa adelanta labores aéreas de dispersión de productos autorizados por los organismos de vigilancia ambiental.

Aunque se trata de una plaga rural, no se descarta que, por el sentido de las corrientes de viento, esta logre ser arrastrada hasta puntos urbanos, por lo que los expertos del Senasa llamaron a los ciudadanos a la calma, dado que es poco probable que generen algún impacto en animales o personas, debido a que solo se alimentan de capas vegetales.

Sobre la inquietud de si pueden actuar como transmisores de algún tipo de enfermedad o virus, las autoridades argentinas reiteraron que dichas langostas no representan ningún vector de posible contagio y menos de Covid-19.

Según Héctor Medina, el coordinador del Programa Nacional de Langostas y Tucuras del Senasa, en las últimas cuatro semanas, esta plaga ha recorrido una distancia equivalente a, aproximadamente, 1.000 kilómetros y ahora se ubica sobre la provincia de Entre Ríos.

En las zonas en las que la temperatura es más baja, la velocidad de desplazamiento de las langostas se ve reducida. Por el momento, los expertos del Senasa trabajan en rastrear la línea de movilización de la manga, que está a poco más de 190 kilómetros de la frontera con Brasil.

Brasil se prepara para la llegada de la plaga

De cara al avance de la plaga por Argentina rumbo a Brasil, el Gobierno de este último país declaró el estado de emergencia fitosanitaria en Río Grande do Sul y Santa Catarina.

La citada declaratoria por parte de las autoridades del país presidido por Jair Bolsonaro fue aprobada por el Ministerio de Agricultura como medida preventiva ante la posible afectación que los insectos podrían generar en los cultivos.

Con la entrada en vigencia de la medida de emergencia, el Gobierno brasileño podrá poner en marcha un plan para eliminar la plaga, a través del uso de productos agrícolas que serán importados en los próximos días, en los dos estados mencionados, los cuales son reconocidos como grandes productores de cereales.

Los pronósticos de lluvia y frentes fríos para el sur de Brasil llevan a los expertos a calificar como “poco probable” la posibilidad de que las langostas se desplacen hasta entornos urbanos.

A fin de cumplir con las tareas de control de la manga, el Ministerio de Agricultura de Brasil llegó a un acuerdo con el Sindicato de las Empresas de Aviación Agrícola (Sindag) para, en caso de ser necesario, utilizar 426 aeronaves equipadas con pulverizadores en Río Grande do Sul.

Acerca de esta técnica de control de plagas, Gabriel Colle, el director del Sindag, señaló que “la aviación agrícola es considerara mundialmente como una de las principales armas de combate de nubes de langostas”.

La incidencia del cambio climático

Los reportes tanto de las autoridades argentinas como de las brasileñas dan cuenta que, desde 2015, este tipo de mangas de langostas se presentan de forma “relativamente frecuente” en la zona comprendida entre ambos países.

En los años 1938, 1942 y 1946, esta misma especie de langostas afectaron los cultivos de arroz de estados como Paraná, Río Grande do Sul, Minas Gerais y Santa Catarina.

Para los expertos, el cambio climático puede influir en la proliferación de las langostas dado el aumento de la temperatura, el grado de humedad y la dinámica de las corrientes de viento.

Con EFE, AFP y medios locales